Noche fría
la salsa retumbando la terraza
los cuerpos lo suficientemente cerca
él, adentro de bidón con agua, mojándose las manos, sacando la cerveza
ella, atendiendo a los clientes y calentándole sus manos
ellos horas más tarde en la casa, abrazandose sus carnes
el día, durmiéndolos la mañana, sus partes cansadas
Un día siguió a otro, como los pasos la salida de casa.
Todas las mañanas perdidas, todas las tardes cuestionadas, todas las noches abrazadas
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